Alfredo Arrién Paredes explica en Lecturas la demanda de Gabriela Guillén por vulneración del derecho al honor

Demanda por vulneración del derecho al honor sobre la mesa de un despacho de abogados en Madrid

Nuestro abogado penalista Alfredo Arrién Paredes ha visitado la redacción de la revista Lecturas para analizar el frente judicial abierto por la empresaria Gabriela Guillén, conocida por ser la madre del hijo menor de Bertín Osborne. Como letrado de Guillén, ha detallado por qué su clienta ha decidido acudir a los tribunales para proteger su derecho al honor y su intimidad, y cuál es la situación actual del procedimiento.

Dos versiones sobre una misma relación

Una persona del entorno de la empresaria afirma que estuvo a su servicio cuidando de su hijo sin contrato. Gabriela Guillén lo niega y sostiene que se trataba de una amiga que se ofreció a ayudarla. Tras un acto de conciliación que terminó sin acuerdo, esa persona habló en televisión sobre la vida privada de la empresaria, y Guillén decidió demandarla por vulneración de su derecho al honor.

“Hemos formulado una demanda contra el derecho al honor y estamos esperando a que nos den respuesta”.

En qué punto está el procedimiento

  • La demanda de Gabriela Guillén ya está presentada.
  • Por ahora no hay respuesta de la otra parte ni del juzgado.
  • La examiga aún no ha presentado su reclamación laboral.

¿Qué protege la ley ante este tipo de declaraciones?

El artículo 18.1 de la Constitución garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. La Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, los protege por la vía civil y considera intromisión ilegítima, entre otros supuestos, la divulgación de hechos relativos a la vida privada de una persona o familia que afecten a su reputación y buen nombre.

Quien se ve afectado puede pedir al juez que declare la intromisión, que ordene el cese de esas manifestaciones, que se difunda la sentencia y que se le indemnice por el daño moral sufrido. La acción debe ejercitarse en un plazo de cuatro años. Es una vía distinta de la penal, en la que las injurias y las calumnias se persiguen como delito.

Un acto de conciliación no es una denuncia

El acto de conciliación es un intento de acuerdo entre las partes antes de llegar a juicio y, en el ámbito laboral, suele ser un paso previo obligatorio para presentar una demanda. Una denuncia, en cambio, pone en conocimiento de la policía, la fiscalía o el juzgado unos hechos que podrían ser delito. Por eso el abogado insistió en aclarar que su clienta no ha sido denunciada.

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